Subastas de la seguridad social: ¿Cómo funcionan?

Las subastas de Seguridad Social y sus homólogas judiciales se asemejan más a un concurso público de licitación, por lo que los participantes deben expresar sus posturas en sobre cerrado. Si bien es cierto que existe la posibilidad de celebrar la subasta de viva voz, el procedimiento está tasado y no se puede proceder de cualquier manera.

El embargo de bienes es el mecanismo del que los juzgados y la Administración disponen para que los procedimientos de apremio lleguen a buen término y se consiga, aunque sea parcialmente, el resarcimiento de deudas impagadas.

Distingue al embargo judicial del administrativo que el judicial suele ser ordenado por cuenta de un tercero demandante y el administrativo suele ser ordenado por cuenta del mismo órgano administrativo que dice ser acreedor de una deuda (fundamentalmente, deuda tributaria o de cuotas de la Seguridad Social).

Si se embarga dinero en efectivo o el saldo de depósitos bancarios, no suele haber más trámites posteriores. Si se embargan activos de inmovilizado (coches, maquinaria o fincas, entre otros ), la Tesorería de la Seguridad Social procederá a enajenar dichos bienes mediante subasta pública. Habremos de tener en cuenta lo que dispone el Reglamento General de Recaudación vigente.

Pero las subastas judiciales o administrativas no tienen, en España, el elemento de espectacularidad asociado a estos actos. No vas a ver a ningún subastador locuaz rematando mazo en mano las pujas.

Procedimiento de las subastas de la Seguridad Social

– Presentación de las posturas en sobre cerrado.

– Constitución previa de un depósito o, más bien, una fianza del 25 %  del importe del tipo de la subasta.

– En el acto de la subasta, lectura de los bienes a subastar por parte de la mesa.

– Pujas verbales por parte de los postores.

Teniendo presente que estas deberán ser superiores al 75 % del tipo de la subasta. Se admite la sobrepuja siempre que la nueva postura sea superior al 2 % de la postura anterior.

– El deudor puede recuperar el bien, en caso de que la puja ganadora haya sido inferior al 75 % del tipo de la subasta. Para ello, tiene la posibilidad de presentar a un postor que puje por un importe igual o superior al 75 % del tipo de la subasta. Toma nota: el plazo es de 3 dias hábiles.

Continúa la subasta mientras siga habiendo deuda. Una vez cubierta, se suspende el resto de apremios de un mismo deudor.

Además, para el caso de que no haya habido pujas verbales, se llevará el bien subastado quien, en su oferta en sobre cerrado, haya pujado por el 60 % del tipo; o, en su defecto, cubra la deuda, las costas y los intereses.

En todo caso, el importe mínimo de la puja será el 25 % del tipo de la subasta.

Se aceptará una oferta que no llegue al 60 % del tipo, aunque no cubra la deuda, siempre superando el 25 % del tipo, por resolución motivada del Director Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social.

El plazo para pagar la diferencia entre la fianza y el precio de adjudicación es de 5 días.

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