¿Qué función tienen las bisagras para puertas?

Una bisagra como tal se trata de una pieza articulada que está pensada para permitir que las puertas se puedan abrir y cerrar fácilmente sin que se produzca ningún ruido. Por lo general las bisagras para puertas están compuestas por dos piezas unidas; una se encarga de anclarse a la hoja y permitir el giro con un movimiento semicircular.

La variedad de modelos de bisagras que existe es enorme, pudiendo escoger uno que se muestra como el más adecuado dependiendo del tipo de puerta que tengas. Y es que evidentemente no te valdrá la misma bisagra para la puerta de entrada a tu casa que para una puerta de un armario de la cocina.

Normalmente las bisagras para puertas suelen ser de plástico, de acero, de cinc o de bronce, aunque puede haber un mayor número de alternativas. Suelen estar clasificadas según su grado de apertura, su visibilidad y su sistema de colocación.

Y es que el grado de apertura de una bisagra puede llegar hasta los 180º, aunque esto dependerá del tipo de mueble. Respecto a la visibilidad, están los de tipo barril o los invisibles, que evidentemente son algo más caros, y el sistema de colocación se refiere a si van con tornillos o con una maquinaria específica.

Hoy en día entre las bisagras para puertas que puedes encontrar destaca una por encima del resto. Se trata de las bisagras de cazoleta, que es sin duda la bisagra más versátil y regulable. Gusta tanto porque desde el exterior es totalmente invisible, y su nombre viene directamente de una de las dos partes que la forman.

Es un soporte que va fijado a la puerta o al mueble y dispone de una cazoleta que se encarga de soportar las partes móviles de la bisagra. Ella se encargará de permitir que la puerta pueda hacer el juego abatible, quedando incrustada perfectamente. Dentro de las bisagras de cazoleta puedes elegir entre tres modelos diferentes; recta, acodada y superacodada.

¿Cuál es la que mejor se adapta a lo que necesitas?

Antes de proceder a comprar la bisagra para tu puerta, es importante que tengas claro cuál es la que mejor se adapta a lo que necesitas. Para ello es importante que tengas en cuenta diferentes factores que pueden ser determinantes en el futuro.

Lo primero que debes tener en cuenta es en qué tipo de puerta vas a instalar la bisagra. Dependiendo de la funcionalidad, del diseño, del grosor, de la altura y del peso tendrás que decantarte por unos modelos u otros.

Debes tener en cuenta que no es lo mismo ni el emplazamiento, ni la funcionalidad ni el tipo de instalación para cada bisagra, por lo que necesitarás sí o sí un modelo diferente para cada caso. Lo difícil es saber cuál es el que necesitas. No olvides que dependiendo del material que escojas el precio de la bisagra variará.

Asegúrate de instalar las bisagras en el extremo de la puerta, tanto arriba como abajo, ya que si no, no conseguirás la estabilidad necesaria. Deben estar colocadas a unos 90º aproximadamente del borde de la puerta para asegurarte de que no choquen.

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