Problemas comunes en las terapias de grupo

Las terapias de grupo no son una herramienta nueva de los últimos tiempos sino que a principios del siglo XX ya nos encontrábamos con algunos eminentes médicos que organizaban grupos con el objetivo de mejorar la situación de determinados pacientes.

El psicólogo Kurt Lewin introduciría en el año 1994 el concepto de “dinámica de grupo” que establecía que un grupo de apoyo está formado por unidades más pequeñas que al unirse, conseguían formar un todo, siendo más fácil que compartieran sus problemas para poder establecer un tratamiento adecuado.

Actualmente, podemos encontrar toda una gran cantidad de estudios y evidencias médicas que aseguran que efectivamente, estamos hablando de una poderosa herramienta que ayuda a tratar diferentes problemas y trastornos.

Todo lo que debes de saber sobre las terapias de grupo 

Ventajas 

Estas son algunas de las ventajas más destacadas de una terapia de grupo.

El paciente podrá abrirse más fácilmente a otras personas que han pasado por una experiencia muy similar a la que han vivido, además de ser más sencillo que puedan aceptar que tienen un problema. Podrán ver sus dificultades en perspectiva, analizando los problemas que tienen los demás.

El apoyo social puede ser un buen punto de partida para poder solucionar ciertos problemas.

Además, tenemos que considerar que en comparación con otros tratamientos, la terapia de grupo es mucho más económica que las terapias individuales.

Desventajas 

Sin embargo, también hay algunos problemas que se tienen que considerar y es a lo que vamos a dedicar mayor espacio en este artículo.

Dificultades iniciales: Algunos pacientes pueden tener serias dificultades para integrarse en estos grupos. Pueden llegar a pensar si realmente reunirán el valor para contar sus problemas, si los otros les van a escuchar, si se van a llevar bien con los demás miembros del grupo. La mayoría de los pacientes acaban ganando confianza, pero no todos.

No es adecuada para todas las personas: Antes de iniciar este tipo de tratamiento, es el facultativo el que tendrá que evaluar si es o no válido para un determinado paciente. Hay algunos que no son muy dados a las relaciones interpersonales y por ende, estos tratamientos pueden ser más negativos, que positivos.

Suelen ser tratamientos más lentos: Esto tiene su razón de ser y es que mientras que en una terapia individual podemos tratar el problema del paciente específicamente en cada sesión, con una terapia de grupo es posible que no se tenga el tiempo suficiente como para que todos los integrantes participen.

Aunque el terapeuta analizará los comportamientos de estos pacientes (incluso de los que no participen), pueden tardar varias sesiones en conseguir avances.

Sin embargo, pese a estos inconvenientes, suele ser un tipo de terapia muy positiva para el paciente y cada vez más utilizada.

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